Praga: el corazón de Europa…

Al igual que la magia y la fantasía son el sustento principal cuando un niño lee cuentos de hadas, pasear por la ciudad de las cien torres te envuelve en ese halo misterioso y mágico, cuyo ingrediente principal despierta el potencial imaginario para poder narrar y crear tus propias historias.

Praga,  capital de la República Checa y de la ensoñadora región de Bohemia, también llamada ciudad dorada, enamora a sus visitantes con sus adoquinadas  y laberínticas calles de marcado ambiente medieval, vistosas torres, fascinantes puentes, molinos de agua, románticas y bonitas iglesias que recuerdan tiempos inmemoriales. Gran parte de ella está arreglada con colores rosas, verde y ocre y cada rincón tiene un bonito y animado bar donde degustar esas maravillosas cervezas checas. 
En cada paso que se da por la llamada madre de todas las urbes, se descubre la presencia del legado histórico de la antigua ciudad imperial, conviviendo con lo que resulta ser hoy una moderna metrópoli con mucha vitalidad.

Foto: @jose_martin_navas

La zona de Stare Mesto, situada al este del río Moldava y libre de tráfico, es una de esas zonas que le dediques el tiempo que le dediques no te cansas y siempre te parece poco.Es una de esas zonas que le dediques el tiempo que le dediques no te cansas,  siempre te parecerá poco, de hecho su centro histórico fue proclamado Patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1992 por ser uno de los más bellos de Europa, ilustrando admirablemente el proceso de expansión urbana ininterrumpida desde la Edad Media hasta hoy.

Pasear por una de las más bonitas plazas de Europa, es pasear por la Plaza de la ciudad vieja de Praga que data del siglo XII donde conviven diferentes corrientes artísticas variadas. La mayoría de las casas son de origen románico o góticas y muchas de ellas se levantan sobre sótanos abovedados romanos. Aunque el barroco es el estilo arquitectónico dominante, se pueden encontrar muchos detalles renacentistas y góticos como por ejemplo los pórticos.

Una de las estampas más bonitas de la plaza es la Iglesia Nuestra Señora de Tyn, representación de un gran impresionante gótico tardío construida sobre una antigua iglesia románica. Parece sacada de un cuento de hadas, con sus dos grandes torres construida entre los siglos XIV y XVI. El templo es en si mismo un rico museo de obras de arte góticas, renacentistas y del barroco temprano, además de servir también de lugar para el enterramiento de grandes personajes. No olvidar salir al exterior donde están sus bonitos jardines. 
El Ayuntamiento, fundado en 1338, cuenta actualmente con cinco edificios históricos que presentan elementos de diferentes épocas, destacando  el reloj medieval más famoso del mundo construido en 1410, por el maestro relojero Hanus y perfeccionado por J.Taborsky. Además de los cuadrantes astronómico y el calendario con los signos del zodiaco de Josef Manes cuenta con el mecanismo de los doce apóstoles que aparecen en dos pequeñas ventanas al dar cara hora, acompañados de las figuras del turco, la avaricia, la vanidad, la muerte y el esqueleto, que tirando de la cuerda, señala el inicio del desfile que se produce cada vez que el reloj marca las horas. En el ayuntamiento además de poder ver salones históricos y la Capilla de la Virgen María, sin duda lo más visitado es su torre desde donde se puede observar una de las mejores panorámicas de la ciudad.

En el lado norte de la Plaza está la Iglesia barroca de San Nicolás. La actual iglesia  sigue los diseños de Dientzenhofer finalizado en 1735 . Durante la primera  guerra mundial sirvió como cuartel. De marcada verticalidad, en la fachada todavía están las esculturas originales, en el interior destacan los frescos de la cúpula que cuentan la vida de San Nicolás y algunas escenas del antiguo testamento. 
Cerca está el edificio del Ministerio de desarrollo local, de estilo  art noveau que tiene estatuas en lo alto de su fachada que representan un bombero local. En el lado este encontramos el Palacio rococó de los Kinsky (hoy una de las sedes del Museo Nacional), el escritor Frank Kafka estudió aquí entre los años 1893 y 1901 y aquí también encontramos la Casa de la campana de piedra, que es un palacio de estilo gótico civil originario del siglo XIV que actualmente alberga exposiciones y conciertos.
En el lado sur, hay numerosas casas súper bonitas como por ejemplo la Casa del Gallo, las Casas de las cigüeñas, la Casa del carnero o unicornio, entre otras. 
En el centro está el monumento a Jan Hus, religioso que murió en la hoguera condenado por sus ideas reformistas.  Este monumento fue creado en 1915 por Ladislao Salou.

Saliendo por una de sus preciosas callejuelas repletas de tiendas llegamos al Clementinun, construido entre mediados del siglo XVI y mediados del XVIII, originariamente como colegio jesuita. Consta de tres iglesias y diez patios, de hecho después del Castillo de Praga es el complejo arquitectónico más grande de la ciudad.  Desde su torre astronómica se contemplan unas preciosas vistas de la ciudad, y en su interior se puede disfrutar de dos grandes espacios dignos de mención, la Capilla de los Espejos si conseguís una entrada para ver uno de sus maravillosos conciertos y la Biblioteca barroca, donde destaca su preciosa ornamentación y sus bonitos antiguos bloques terraqueos.
Y si hay algo famoso en Praga es su Puente de Carlos. Cruzar el puente de 513 metros de longitud sin que hubiera mucha gente, es bastante difícil al no ser que se vaya a primera hora de la mañana. El puente más antiguo de Praga que pertenece al Camino real,  atraviesa el río Modava y une la ciudad vieja con el barrio Mala Strana. Recibe su nombre de su creador Carlos IV. Actualmente está decorado con treinta estatuas de santos siendo la mayoría de ellas réplicas ya que las originales se encuentran en el Museo Nacional de Praga. La historia del puente es la historia de Praga, aquí se han negociado, ejecutado, cobrado impuesto e incluso se ha firmado el Acuerdo de paz con los suecos que puso paz a la guerra de los 30 años. Fue restaurado en 1974 y ahí se aprovechó para hacerlo peatonal. A ambos lados del puente hay dos torres que todavía le dan un aspecto más majestuoso, Las torres del puente que dan a la ciudad vieja fueron creadas por temas defensivos, y desde ahí hay un mirador espectacular donde se pueden hacer unas fotos maravillosas a la zona del castillo. 

Continuamos por la calle Celetna hacia la Torre de la Pólvora, pero nos detenemos en la Casa de la Madre de Dios Negra,  por ser la obra maestra del cubismo arquitectónico construida entre los años 1911 y 1912 por el arquitecto checo Josef Gocár. Además de ver la maravillosa exposición, no hay que perderse la única cafetería cubista del mundo. 
La Torre de la pólvora, fue levantada a finales del siglo XV como parte de las defensas del castillo, para más tarde convertirse en el taller de Tomás Jaros, fabricante de cañones y campanas.
Muy cerca encontramos la Casa Municipal, situada en la antigua Corte Real, derruida y  construida nuevamente entre  los años 1905–1911. Visitar esta casa es como ver una exposición del modernismo checo en todo su esplendor.  Es una obra maestra de las artes plásticas con la firma de A. Mucha, M.Švabinský y J. V. Myslbek, entre otros. Actualmente se utiliza para la realización de conciertos, eventos, etc. 

Fotos: @jose_martin_navas

Desde aquí nos dirigimos a uno de los lugares de los que tanto había oído hablar y de los que tanto había leído, el barrio de Josefov. El antiguo barrio judío,  elocuente recordatorio de la rica cultura judía de Centroeuropa destruída en el Holocausto y lugar de peregrinaje para los visitantes judíos de todo el mundo, se originó cuando las dos comunidades judías existentes en la Edad Media se unieron gradualmente. En 1292 se les concedió tener su propia autonomía administrativa, ya que vivían como en un gueto. Su nombre proviene de José II, gobernante que comenzó a integrar a los judíos en la vida de Praga. Este barrio se integró a Praga en 1850, fue reformado en el s.XIX y sólo se conservaron las sinagogas, el cementerio y el ayuntamiento.Su nombre proviene de José II, gobernante que comenzó a integrar a los judíos en la vida de Praga. Este barrio se integró a Praga en 1850, fue reformado en el s.XIX y sólo se conservaron las sinagogas, el cementerio y el ayuntamiento. El gueto desapareció para siempre; fue una época en la que surgió un importante grupo de intelectuales judíos: escritores, críticos, científicos, pintores, escultores, etc. así que estamos hablando por ejemplo de Franz Kafka, Max Brod, Eduard Bass, Karel Polácek, Robert Guttmann, etc. 

En la época anterior a la Segunda Guerra Mundial, los judíos disfrutaban de los mismos derechos que el resto de la población, pero esta situación cambió a raíz del Pacto de Múnich y con el surgimiento del protectorado de Bohemia y Moravia. A partir de la entrada en vigor de las leyes de Núremberg a los judíos se les confiscaron los bienes, se les prohibió ejercer sus profesiones, se les selló con el distintivo visible de la estrella y así fueron enviándoles al gueto de Terezin y de ahí directos a los campos de concentración situados fuera del país.Lo que sin duda más me llamó la atención fue el antiguo cementerio judío, que es el más antiguo de Europa. Fundado en 1478, debido a la falta de espacio los cuerpos se enterraban unos encima de otros (llegando hasta doce) estimándose que se pudieron enterrar allí más de 100.000 personas. Es curioso ver imágenes como por ejemplo unas pinzas en las lápidas y significa que está enterrado un médico, unas tijeras un sastre, etc.

Fotos: @jose_martin_navas

En cuanto a las sinagogas se refiere, encontramos varias y todas muy interesantes por diferentes motivos.
Signagoga vieja nueva: es la más antigua de la ciudad. Su primer nombre fue Sinagoga nueva o grande pero con la aparición de las otras se pasó a llamarse “vieja nueva”. Construida en el último tercio del siglo XIII en estilo gótico. Cuenta con dos naves medievales más una más añadida en el siglo XVII destinada a las mujeres. Esta sinagoga está llena de leyendas, por ejemplo que fue salvada del fuego por unos ángeles que se convirtieron en palomas, que en su buhardilla siguen depositados hasta hoy el polvo y los fragementos del Golem (criatura artificial creada por el rabí Low para proteger a la comunidad praguense).
Una de las sinagogas más famosas es la denominada Pinkas, fundada en 1479 por el rabino Pinkas y remodelada por sus descendientes casi un siglo después. Tras numerosas reconstrucciones, hoy en día se ha consagrado a las víctimas del nazismo.  Aquí se encuentra una larga lista de nombres de miles de judíos inscritos en sus paredes, además de muchos dibujos realizados por niños que estuvieron en el campo de concentración de Terezin
Una de las que más me gustaron fue la Sinagoga Española. Es la más joven del barrio judío construida  entre los años 1867 y 1868 en el lugar que ocupaba un templo conocido como la Vieja escuela. El edificio es neorrenacentista, de planta cuadrada y tiene una gran cúpula que se levanta en el centro del mismo. Su ornamentación interior está inspirada en la Alhambra.
Y otra muy interesante es la Sinagoga Klaus de estilo barroco temprano construida en 1694, consta de una sola nave cubierta por una bóveda de cañón y rica ornamentación en estuco con luneta. Esta sinagoga era la mayor de todo el gueto y la segunda en importancia de la comunidad judía de la ciudad. Contiene en su interior una colección fascinante de textos hebreos. Muy cerca de esta sinagoga se encuentra la Sala de Ceremonias, edificio diseñado según las concepciones románticas en estilo neorrománico. Servía para sala de ceremonias y depósito de cadáveres. Actualmente alberga la muestra Tradiciones y costumbres judías II, dedicada a la historia y a las actividades de la hermandad parquees funeraria.  También se pueden visitar las sinagogas de Maisel y la Alta. La de Maisel, se llama así debido a un rico hombre que prestó dinero al emperador Rodolfo II. Al morir este hombre el emperador reclamó la mezquita a la comunidad judía, que se había realizado este hombre para él y para su familia. El templo original se construyó en el siglo XVI y tenía la ornamentación más rica de toda la ciudad, pero debido a un incendio en 1689 se perdió. Actualmente el edificio es de principios del siglo XX, se expone en la sinagoga una exposición de objetos del rito religioso judío muy muy interesantes. La sinagoga alta está adosada al ayuntamiento y es de estilo renacentista. Aunque ha sufrido varios incendios su decoración interior se ha conservado hasta la actualidad, siendo de especial valor arquitectónico su tabernáculo, la bóveda y la nave central con sus lunetas y sus rosetas doradas ornamentales. 

Después de llevar todo el día caminando y casi no haber parado a comer salvo una de esas fantásticas salchichas que hay por los puestos callejeros con una cervecita, fuimos a cenar a un sitio llamado  Javnav  ,que hoy en día ya está cerrado, pero que desde luego en su momento fue un gran acierto. La comida checa tiene una gran influencia alemana y húngara. Los platos principales se centran fundamentalmente en las diferentes sopas y  la carne servida con salsas, patatas y verduras, acompañados de sus clásicos knedlik (masa de harina, huevo y levadura) o bramborak (especie de tortillas hecha a base de harina y patatas) y todo ello con su famosa cerveza Pilsener Urquell. Como postres adoran su  Koláče, es una bola de masa hervida de frutas elaborada con leche, mantequilla, harina, huevos, sal y queso, y  frutas como las fresas, albaricoques y ciruelas y el  Palacinky, parecido a las crepes, su  relleno consta de helado, mermelada o frutas y recubierto con crema batida, almendras o azúcar.  Además de su famosa cerveza también se encuentra por todos los lados la cerveza Kozel y la Budweiser Budvar , y por supuesto las típicas cervezas de pequeña producción que se fabrican en muchas de las cervecerías que se encuentran por la zona. Y para terminar que mejor que su conocidísimo Becherovka (licor de hierbas, raíces y especias).  

Otro de los sitios que me encantaron de este barrio es el Rudolfinum, sala de conciertos y sede de la Filarmónica checa. El edificio, al igual que el Teatro Nacional, es de estilo neorrenacentista, construido entre 1876–1884. Históricamente es conocido como Templo de belleza o casa de los artistas. Además de su gran sala, cuenta con otra exclusiva para música de cámara, salas de exposiciones, etc. Aquí se realizan los principales conciertos del Festival de la primavera de Praga que se organiza en mayo. 

Malá Strana es uno de los barrios más antiguos de la ciudad, se conserva casi intacto, con lo cual, pasear por él es una auténtica delicia. Me encantó la Iglesia de San Nicolás, considerada como una gran obra de arte barroca; construía en 1673 por orden de los jesuítas.  Su interior es realmente espectacular, mires donde mires encuentras arte en su estado más puro. No hay que perderse la subida a la torre, desde donde hay unas vistas increíbles de esta preciosa ciudad. También hay otra famosa iglesia, la de Nuestra Señora Triunfante conocida fundamentalmente por estar la famosa escultura del Niño Jesús de Praga que proviene de España y fue regalada a las carmelitas.  El niño tiene dos coronas y cuarenta y seis vestidos diferentes que según una costumbre atávica se le cambian diez veces al año. Asimismo,  encontramos el gran palacio de Valdstejn de estilo barroco temprano construido entre los años 1624 y 1630. Actualmente es la sede del Senado de la República checa. Y si se quiere disfrutar de un entorno calmado y entrañable no hay que olvidar  el Jardín Vrtba, donde además de hacer preciosas fotos a estos jardines barrocos se podrá realizar alguna emotiva captura de una pareja de novios el día de su boda o de unas preciosas vistas de la ciudad. Los jardines fueron diseñados en 1720 por diferentes artistas checos.
Luego hay una zona altamente conocida y fotografiada que es la Isla Kampa, considerada como una de las mejores y más románticas islas urbanas de Europa. Está enmarcada por un canal, conocido como el Canal del diablo,  bordeado de antiguos molinos de vientos, destacando el Molino del Gran Prior.
Pero a mi sin duda mis dos lugares favoritos de esta zona son el Museo de Franz Kafka (www.kafkamuseum.czy el Muro de John Lenon. El museo, ubicado en la antigua fábrica de ladrillos de Herget, muestra la vida y obra del autor exponiendo manuscritos, diarios, fotografías, dibujos, etc. A lo largo de sus dos espacios, Sala Existencial donde se explica el influjo que Praga ejerció en el escritor, y la Sala de Topografía Imaginaria, donde se estudian aquellos lugares de Praga mencionados en la obra de Kafka pero que no se nombran directamente, el visitante se hace una idea de ese mundo tan bien plasmado en su Metamorfosis. El muro de John Lenon (ubicado frente al Palacio Buquoy)  es un pintoresco lugar que comenzó el día de la muerte del cantante, y que poco a poco se ha convertido en el símbolo de la libertad de expresión de la ciudad. Tras borrar los graffitis del muro en varias ocaciones e incluso instalar cámaras de seguridad, las autoridades decidieron rendirse ante las estrofas de las canciones y mensajes pacifistas que diariamente escriben los jóvenes de la ciudad.

Otro de los maravillosos barrios de la ciudad, es la zona de Hradcany, que comenzó a edificarse en el siglo XIV en la parte exterior de la muralla del castillo. El castillo es de esos lugares que crees que no pueden existir, construido en el siglo IX, es el castillo más grande del mundo, compuesto por varios palacios y edificios que se conectan a través de pequeñas y pintorescas callejuelas. De las cosas que más me gustaron del recinto fueron, la impresionante Catedral de San Vito donde las vistas desde su torre son difíciles de igualar, al igual que gran riqueza artística. De estilo gótico, es el símbolo espiritual del estado checo, fundada en el lugar que ocupaba una rotonda románica. Me impresionó la Capilla de Wenceslao, maravillosamente ornamentada con pinturas y piedras semipreciosas, alberga los restos del patrono. El Antiguo Palacio Real del siglo IX, construido sobre los restos del palacio románico de Sobeslav. Lo más interesante es la Sala gótica por su gran bóveda estrellada. La Basílica y el Convento de San Jorge que es la iglesia más antigua conservada en el área del castillo y de construcción románica. En la actualidad acoge la colección de arte bohemio del siglo XIX. Pero si hubo algo  a lo que dediqué tiempo fue a entrar en todas las casitas que pude ubicadas en el famoso Callejón de Oro. Esta preciosa calle está ocupada en uno de sus laterales por pequeñas casitas de colores adosadas a la muralla del castillo y  construidas a finales del siglo XVI con el propósito inicial de dar cobijo a los guardianes del castillo. Luego fueron ocupadas por el gremio de los orfebres, más tarde por mendigos y delincuentes, pero fue en el siglo XX cuando fueron convertidas en tiendecitas de marionetas, cristal, etc. No hay que perderse la número 22 donde vivió Franz Kafka. También merece la pena la Pinacoteca, el Palacio de Lobkowick, etc. 

Y desde luego las vistas que hay  de los jardines son inmejorables, mires donde mires rebosan belleza.

En esta zona además se encuentran otros lugares tales como,  uno de los principales lugares de peregrinación de Praga, “El Loreto”, que alberga una réplica de la supuesta casa donde tuvo lugar la Anunciación a la Virgen María; y el maravilloso Monasterio de Strahov perteneciente a la Orden de los Mostenses  y que tiene una biblioteca realmente espectacular que conserva en sus dos salas (Teológica Barroca y Filosófica Clasicista) manuscritos y libros de la Edad Media, ilustraciones y globos terráqueos.

No hay que dejar de tomar una cervecita en la maravillosa cervecería del Monasterio.

Y si se quieren unas bonitas vistas de la ciudad, ascender a la Torre de Observación de Petrin, que fue construida en el 1891. Por la noche volvimos a la Vieja ciudad para asistir a una obra del tan conocido Teatro Negro. Éste surge en Praga en los años 50; se trata de una representación muda realizada en un espacio oscuro con fondo negro, donde los actores, vestidos de negro se mimetizan con el fondo. El espectador sólo ve lo que los actores desean mostrar, y esto es una combinación de efectos de luces, música, efectos de personajes flotando,  etc.,  consiguiendo una ilusión realmente creativa y efectiva.  Vimos una de las obras más famosas y más representativa de este teatro “Aspect of Alice” en el teatro Ta Fantastica basada en el cuento de “Alicia en el país de las maravillas”. 

Para el último día dejamos la zona más nueva (Nove Mesto) donde destaca la Plaza de Wenceslao, fundada en 1348, con sus 750 metros  abiertos al tráfico y  rodeada de hoteles, tiendas, restaurantes, etc., y como parte principal el gran Museo Nacional de Praga, que a mi personalmente me gustó más el propio edifico con esos arcos, escaleras y decoraciones completamente maravillosas que sus propias colecciones.También encontramos el Ayuntamiento de la ciudad nueva que surgió entre los siglos XIV y XV, siendo posteriormente reformado en estilo renacentista, y dos lugares bien diferenciados pero muy interesantes, en un primer lugar  el Museo del Comunismo  que narra a través de sus seis secciones con  paneles informátivos en castellano toda la época de régimen comunista hasta su final con la Revolución del Terciopelo en 1989   y en un segundo lugar la Opera Estatal, la cual fue construida en 1888 en el mismo lugar que ocupaba el Teatro de la Ciudad nueva, llamado Nuevo Teatro Alemán hasta 1945. Y por supuesto no olvidarse de ir a la Casa Danzante que es un ejemplo clave de la arquitectura checa moderna. La idea del edificio se inspira en los bailarines Fred Astaire, simbolizado por la torre de piedra y siendo la torre de cristal Ginger Rogers. 

        

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4 Comentarios

  1. Hola Gema,

    Leer tu post me ha ayudado a rememorar detalle a detalle, algunos de los lugares que hace algo más de un par de años tuve el placer de visitar, en una escapada a Praga.
    Sabía que iba a resultarnos imposible verlo todo, pero la parte positiva iba a ser la excusa que tendríamos para volver.
    Praga no necesita ninguna excusa. Me equivoqué. Praga se merece estar entre las primeras de cualquier lista.
    Praga me sedujo, me enamoró y tu acabas de hacerlo de nuevo con tus palabras.

    Gracias por este regalo, sin duda uno de los mejores.

    Un abrazo,

    Susana

    • Gema de los Reyes Contestar

      Muchísimas gracias por tus palabras, me alegro mucho de que te haya gustado y te haya hecho recordar buenos momentos. La verdad es que es una ciudad que invita a soñar, es de esos lugares que vayas las veces que vayas siempre encuentras un nuevo rincón que te cautiva. Gracias por estar siempre ahí. Besos

  2. Hola Gema!!

    Hace mucho tiempo que estuve en Praga y leer tu tu post ha sido como un nuevo viaje. He disfrutado mucho con los lugares que describes y de cuyos nombres ya no me acordaba en su mayoría. Te felicito por este fantástico post y las estupendas fotos de José Martín Navas.

    Besos y abrazos a repartir

    • Gema de los Reyes Contestar

      Muchas gracias por tus palabras. Praga es una ciudad mágica llena de rincones que invitan a soñar. Me alegro mucho de que te haya hecho recordar lugares y momentos que seguro que fueron únicos. Es un placer tenerte en mi blog. Besos

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